Carte Poseídos Pablo David Hidalgo Rodriguez

Poseídos

Limbă: spaniolă
Legare: Carte broșată
Disponibilitate: Așteptăm intrarea în stoc
Ediția 05. 06. 2026
107.59 lei
¿Qué ocurre cuando dejamos de preguntarnos si los demonios existen y empezamos a preguntarnos por qu...

Informații despre carte

Limbă
spaniolă
Legare
Carte - Carte broșată
Publicat
2026
Pagini
258
EAN
9798199481236
Enbook ID
52751050
Greutate
318
Dimensiuni
152 x 229 x 16

Descriere completă

¿Qué ocurre cuando dejamos de preguntarnos si los demonios existen y empezamos a preguntarnos por qué seguimos necesitándolos?

Durante siglos, la posesión demoníaca ha servido para explicar comportamientos extraños, enfermedades, deseos prohibidos, culpas insoportables y sufrimientos que parecían desafiar toda lógica. Monjas encerradas en conventos, mujeres acusadas de brujería, víctimas de abuso, personas con trastornos mentales, comunidades colonizadas y creyentes atrapados entre el miedo y la fe han sido etiquetados como poseídos.

Pero ¿y si la posesión hablara menos de demonios y más de nosotros?

En Poseídos, Pablo David Hidalgo Rodríguez explora el fenómeno del exorcismo y la posesión desde una perspectiva histórica, filosófica, psicológica y social. Dialogando con autores como Michel Foucault, René Girard, Judith Butler, Frantz Fanon, Enrique Dussel, Pierre Janet, Judith Herman, Byung-Chul Han, Zygmunt Bauman y muchos otros, este libro examina cómo las ideas sobre demonios han servido para controlar cuerpos, ocultar traumas, justificar persecuciones, administrar culpas y producir significado en tiempos de incertidumbre.

Lejos de las explicaciones simplistas, esta obra se adentra en los conventos medievales, los juicios por brujería, los exorcismos contemporáneos, la salud mental, la colonialidad, el cine de terror y las nuevas formas de posesión que atraviesan la vida moderna.

Una investigación profunda y provocadora sobre uno de los fenómenos más inquietantes de la historia humana.

Porque quizás el verdadero misterio nunca fueron los demonios.

Quizás el verdadero misterio siempre fuimos nosotros.