SpaceX recluta a noventa civiles para fundar la primera colonia permanente en Marte.
Un viaje de ida. Sin regreso. Entre tres millones de candidaturas presentadas en todo el mundo, el algoritmo elige a David. Tiene cincuenta años, vive solo en una aldea del Allier, en el centro de Francia, y nunca ha comprendido por qué su nombre fue seleccionado.
En Hawthorne, en el campus californiano de SpaceX, descubre todo un arsenal de invenciones creadas por los ingenieros, donde la formación en cada uno de esos sistemas se convierte en una aventura en sí misma. Allí conoce a Stella, una enfermera estadounidense, pero el reglamento prohíbe cualquier relación entre reclutas. Un sistema panóptico registra cada gesto, cada mirada, cada segundo de atención. Sin embargo, se amarán en secreto durante once meses.
Y el 17 de agosto, a las 7:17 de la mañana, a bordo del Starship Endurance, lanzado hacia la llanura de Arcadia Planitia, serán quince tripulantes. No exactamente quince.
Todo lo que leerá en estas páginas ya existe, o está en desarrollo en los laboratorios de la NASA, de SpaceX y de las grandes agencias espaciales del mundo. Este libro no imagina un futuro lejano: cuenta aquello que nuestra generación verá con sus propios ojos.