Gael nunca imaginó que los ecos de su pasado lo perseguirían tanto tiempo.
Amores de colegio, ilusiones rotas, amistades que se transformaron en algo más, relaciones intensas que ardieron hasta consumirse. Cada capítulo de su vida es un espejo roto donde se reflejan la pasión, la traición, la culpa y el deseo de volver a empezar.
Entre fiestas universitarias, secretos guardados y promesas incumplidas, Gael aprende -a golpes- que el amor no siempre se parece a lo que soñamos. Aurora, Helena, Sofía, Liana... cada nombre es una cicatriz y un recuerdo imposible de olvidar.
En un mundo donde los sentimientos se confunden con espejismos y donde el pasado nunca muere del todo, Gael deberá enfrentarse a la pregunta que marcará su destino:
¿se puede amar de verdad cuando los fantasmas de lo que fuimos todavía nos persiguen?
Una novela intensa, juvenil y desgarradora, para quienes alguna vez amaron demasiado y tuvieron miedo de perderlo todo.