Carte ¿Dónde está mi Papá? David Alejandro Briceño

¿Dónde está mi Papá?

Limbă: spaniolă
Legare: Carte broșată
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73.20 lei
Un padre pide mediación familiar un día por la mañana. Esa misma tarde, el Poder Judicial lo declara...

Informații despre carte

Limbă
spaniolă
Legare
Carte - Carte broșată
Publicat
2026
Pagini
124
EAN
9798233704093
Enbook ID
53017660
Greutate
178
Dimensiuni
152 x 229 x 7

Descriere completă

Un padre pide mediación familiar un día por la mañana. Esa misma tarde, el Poder Judicial lo declara agresor. Sin pruebas. Sin testigos. Sin un juez que lo escuche.

180 días sin ver a su hijo. 180 días para demostrar que es inocente de algo que nunca ocurrió.

Esto no pasa en un país sin ley. Pasa en LATAM, pasa en Chile. Pasa todos los días.

Este libro no es un alegato. Es una autopsia.

Basado en casos reales, expedientes judiciales, peritajes toxicológicos, conversaciones de WhatsApp, correos electrónicos y testimonios de jueces, fiscales y defensores públicos que hablaron con el riesgo de perderlo todo.

La tesis es simple y devastadora: el sistema que debería proteger se ha convertido en un arma. Una denuncia falsa basta. Una medida cautelar se activa sola. El padre queda fuera. El vínculo se rompe. El niño pierde.

Esto es lo que hay adentro:

  • Cómo una denuncia por violencia intrafamiliar se presenta justo cuando un padre intenta acordar visitas por la vía legal.
  • La prueba diabólica: usted no tiene que demostrar que ella miente. Usted tiene que demostrar que nunca pasó nada. ¿Cómo se prueba un negativo?
  • Jueces que reconocen: fallan para protegerse a sí mismos, no al niño. Porque si se equivocan a favor del vínculo, los destruyen mediática o laboralmente. Si se equivocan con la medida cautelar, el que paga es el padre.
  • El negocio del dolor: abogados que facturan por cada recurso, peritos que mantienen los casos abiertos porque la fundación cobra por niño atendido.
  • El daño que nadie ve: el padre que duerme en un sofá ajeno, que deja de comer, que pierde el trabajo, que piensa en no despertar. Y el niño que aprende a odiar a su propio padre porque su cerebro ha sido recableado por el rechazo inducido.

Y también hay soluciones.

El libro termina con una propuesta concreta: un Registro Nacional de Obstrucción Parental. Con sanciones progresivas. Con protocolos periciales. Con una guía para padres que hoy están solos.

Este es un libro que ningún padre debería necesitar leer.