Vera llega siempre antes que los demás. Le basta una fracción de segundo de retraso para saber que algo ha cambiado a su alrededor. No hay acusaciones. No hay confrontaciones. Solo miradas que duran un instante de más, reuniones demasiado cordiales y silencios diseñados para pesar.
Alguien ha decidido observarla. Y ella no sabe hasta dónde están dispuestos a llegar.
Cuando Adrián aparece en su horizonte, Vera reconoce en él algo escaso en su mundo: una presencia que no exige explicaciones. Pero acercarse a él significa arrastrarlo hacia un peligro que aún no tiene nombre. Y alejarse significa enfrentar sola lo que viene.
Cómo Destruirte con Amor es una novela sobre las decisiones que parecen razonables hasta que ya es demasiado tarde. Sobre la vigilancia que se disfraza de cuidado. Sobre el tipo de destrucción que llega con rostro amable.
Porque la caída nunca anuncia que ha comenzado.